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• Num. municipios: 31 mun.
• Población: 184352 hab.
• Superficie: 1025 km²
• Densidad: 17986 hab./km²
Descripción
La comarca del Poniente Granadino se extiende por el extremo occidental de Granada. Sierras, valles, vegas y campiñas conforman un paisaje rico y variopinto que linda con los montes Occidentales y con las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Es ésta una tierra de frontera, hija del mestizaje de culturas, cristiana y mora, con un pasado milenario.
La naturaleza ha sido generosa con el Poniente Granadino. Desde la fértil vega del Genil hasta las cumbres de Sierra Tejeda, el paisaje se define por los marcados contrastes y la variedad de espacios naturales. Panorama donde pinos resineros, alcornoques y melojos sirven de hábitat a la emblemática cabramontés, al águila real, al halcón peregrino y al azor. Un entorno natural único en el que pueblos de sabor morisco como Alhama de Granada, Arenas del Rey y Jayena se integran a la perfección. El Poniente Sur es el área más montañosa y escarpada en la que se encuentran los Tajos de Alhama, impresionantes paredes verticales sobre las que se alza Alhama de Granada.
Los dólmenes de la Peña de los Gitanos son testimonio de las culturas megalíticas que habitaron la región. Más tarde llegaron íberos, romanos, visigodos y hasta fue escenario de la caída del Reino Nazarí de Granada. Alhama será la llave de la capital del último reino del Al-Andalus. Pueblos blancos de estrechas calles, construidos en torno a antiguas alcazabas o castillos para defender la frontera del avance cristiano.
Cuenta esta zona con una gastronomía a base de recetas ancestrales heredadas de los antiguos pobladores musulmanes y judíos siempre nutridos de una materia prima de calidad. Platos típicos andaluces como el gazpacho, pucheros y potajes.. Trucha y esturión de Riofrío, espárragos de Huétor-Tájar, queso artesanal de cabra de Montefrío o Játar, vino y setas de Alhama, tomates y hortalizas del llano de Zafarraya y la repostería morisca de Loja.
La Última Frontera de al–Ándalus
El hecho de ser el Poniente Granadino un territorio colindante con otras provincias (Jaén, Córdoba, y Málaga), hizo de él un lugar estratégico como "frontera" en el período nazarí, concretamente durante el último siglo de esplendor de al-Ándalus.
La última frontera de al-Ándalus se ha convertido en la seña de identidad de este territorio “como último trazo divisorio entre los reinos cristianos de una España en ciernes, por un lado, y por otro, el reducto del reino nazarí acorralado entre Granada y la vega".
Desde la toma de Antequera, a principios del siglo XV (1410), se acelera la reconquista hasta llegar a la guerra final de 1482-1492. En este sentido, todos los pueblos del Poniente o al menos los más históricos de las tres comarcas, a lo largo de ese siglo, fueron la última frontera de al-Ándalus, su frontera más occidental. La toma de Alhama de Granada en 1482 es el principio del fin. Cuatro años después en 1486 van cayendo, sucesivamente en un período de tres meses, las localidades de Loja, Íllora, Moclín y Montefrío hasta que los cristianos instalan su campamento en la Vega, a las puertas de Granada.
Durante los casi ocho siglos de existencia del reino árabe, las tierras de al-Ándalus se vieron inmersas en un estado de alerta permanente, como consecuencia de sus propios conflictos internos y de la presión de unos reinos cristianos en actitud de pertinaz reconquista.
La ocupación árabe partió de una organización militar del territorio para pasar posteriormente a una política de contención. Los castillos de Íllora, Zagra, Moclín o Montefrío junto a toda una red de atalayas, de torres vigías y de alquerías constituyen el reflejo de la política de miedo que imperaba en la frontera entre dos territorios culturales y religiosos bien diferentes: el hispano musulmán y el incipiente renacentista.
En definitiva, la Ultima Frontera de al-Ándalus es lo que da coherencia a nuestra realidad territorial, ya que una basta historia respalda esta unión entre los pueblos que dotan al Poniente Granadino de una singularidad única y que como estrategia de desarrollo, pretende dar respuesta a la necesidad de “retomar” lo que fueron las mejores prácticas sostenibles implementadas por nuestros antepasados en estas tierras, que se caracterizan por ser la frontera occidental del reino nazarí de Granada.
Los restos y los resultados de la cultura nazarí, desplegada con brillantez en estas tierras, constituyen un importante legado que se manifiesta en la organización del medio agrícola, la variedad de productos cultivados, la calidad en hábitos culinarios, la organización urbana, los monumentos de arquitectura militar y otros muchos componentes que subyacen a los hábitos y formas de hacer cotidianos. Este legado se suma al patrimonio cultural acumulado en el territorio, antes y después del período nazarí y a su rico patrimonio natural.
Municipios
Los municipios que forman la comarca son:
¿Que hacer en la comarca?
Excursiones y senderismo
Alhama, en la cima de un precipicio: La huella musulmana impregna todos los rincones arquitectónicos de Alhama de Granada. Sus calles estrechas y empinadas, su localización geográfica y sus balnearios son testigos de la herencia árabe.
Alhama, el agua de la vida: Los mantiales termales de Alhama de Granada, de origen romano y desarrollo árabe, se constituyen como fuente de salud. Sus aguas, ricas en sulfatos y magnesio, son aconsejadas en muchos tratamientos terapéuticos.
La Hoz, el círculo oculto: La ruta por el Río Velillos conduce al viajero por un recorrido de alta dificultad que permite al senderista contemplar panorámicas insólitas como las que se vislumbran desde la Ermita de San Antón en Moclín.
Moclín, crisol de civilizaciones: Por su situación estratégica en el fértil Valle de Velillos, Moclín ha sido lugar de asentamiento de diversas civilizaciones desde el Neolítico.
Montefrío, el vigía del Reino Nazarí: Montefrío, catalogado como uno de los pueblos que conformaron la última frontera del Reino de Granada, ofrece un apasionante viaje por las torres atalayas que vigilaron el acceso de los enemigos a la ciudad.
Ruta de Colomera: Las pinturas rupestres, el castillo y los quercus -árboles milenarios- existentes en la zona se suman a la oferta cultural del recorrido.
Las aguas del Infierno: Las tierras de la Sierra de Loja invitan al descubrimiento de la historia y la vida. El pasado más remoto está presente en sus yacimientos arqueológicos y el agua y la vegetación dominan su entorno natural.
Alhama, la ciudad de los tajos: Símbolo de la conquista cristiana del Reino de Granada, Alhama alberga joyas históricas junto al paraje conocido como Los Tajos.
Viaje a los Infiernos: Definidos por Washington Irving como “cavernas tenebrosas que guardan almas en pena”, el paraje conocido como los ‘Infiernos de Loja’ ofrece al viajero un recorrido por caprichosas formaciones geológicas.
Loja nocturna: Las visitas nocturnas por los principales monumentos del municipio que organiza el Ayuntamiento lojeño permiten descubrir la riqueza patrimonial de una urbe milenaria con un rico pasado árabe.
Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama de Granada
La diversidad de la flora, la presencia de rapaces y de la cabra montés en los bellos roquedos y barrancos, salpicado todo ello por pueblos en los que las fachadas de cal y la herencia mozárabe dan un toque único.
Textos: Patronato provincial de turismo de Granada (turgranada.es) - Imágenes: Guillermo García, Antonio Martinez, Luis Marín,
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